A pesar del fallo judicial que hace un año ordenó al gobierno nacional impedir la continuación de construcciones en las Villas 31 y 31 bis, se sigue edificando especialmente en altura con el riesgo que ello significa debido a la precariedad de las obras.
El Partido Liberal Libertario considera que el Estado, a través de todos los gobiernos involucrados desde hace décadas, ha generado el problema no dejándoles a los pobres otra opción que los asentamientos informales y jamás ha sabido resolverlo debido a las erradas políticas públicas con múltiples regulaciones y sucesivas hiperinflaciones.
Creemos que la situación sólo se resolverá con la entrega de títulos de propiedad sobre la tierra ocupada que el Estado no supo utilizar y administrar. De este modo, se generarían incentivos para los ocupantes quienes, al mismo tiempo, se harían responsables del valor de su propiedad a futuro mediante el mantenimiento de la propiedad a su cargo.
El PL entiende que las alternativas son otorgar escrituras de dominio a los ocupantes o bien que el Estado venda los terrenos a un emprendedor y que éste se encargue de resolver y negociar lo que el Estado no ha podido nunca. Seguramente los habitantes se inclinarán por la primer solución, pero a los políticos tradicionales no les alegrará perder una masa clientelista a la que acostumbraron a recibir dinero a cambio de sus votos.